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SANTA
CRUZ DE LA SIERRA (BOLIVIA) Se trata de
experiencia iniciada con anterioridad en el S.O.F. Está moderada e iluminada por
el P. Pedro Romero, Terapeuta de pareja y Director del S.O.F. de Santa Cruz. Los
encuentros duran hora y media y se llevan a cabo con el siguiente esquema: 1)Presentaciones
entre los participantes. 2)Breve
explicación y oportunidad del tema elegido. 3)Aportación
de “todos” los participantes a cada una de las cuestiones, con las
aclaraciones técnicas del caso por el moderador. 4)
Conclusiones. Se toma buena
nota de todas y cada una de las aportaciones de los asistentes y de las
conclusiones, que luego se dan escritas en la siguiente sesión. El tema de
esta tanda de encuentros es la “comunicación y el diálogo” en la vida de las
parejas jóvenes, casados o novios. El material que aportamos es el resultado de
las intervenciones de las parejas, que, como se puede observar, es de una gran
corrección psicológica y pedagógica, y para ellos de mucha utilidad. 1º
ENCUENTRO: 7.07.2000 TEMA: “CLAVES PARA UNA BUENA RELACION EN PAREJA” (LA COMUNICACIÓN) La comunicación es la forma elemental de relacionarse, es un intercambio de información, consciente e inconsciente, sobre lo que se siente y piensa, pasa por distintos niveles, desde los más elementales hasta los más profundos e íntimos. La comunicación
en pareja, viene a ser la base fundamental para lograr una buena relación
conyugal. Y tiene que llegar a darse el uno al otro lo mejor de sí, para que haya
experiencia de amor en el matrimonio. Esto solo es posible cuando los esposos
saben estimarse a sí mismos como personas, aceptarse y tratar de cuidar y mejorar
la propia realidad personal. En este primer
encuentro, cuando uno de los participantes fue respondiendo a las siguientes
preguntas, cuya síntesis consignamos: 1.- ¿Está
satisfecho con su relación en pareja? Sí, No. ¿Porqué? Señalamos las razones, según los casos: a) SI, porque: - encuentra satisfechas sus necesidades en su pareja; - es buen compañero/compañera; - se sienten caminando y venciendo los obstáculos; - lo hablan
todo – se comunican; b) A medias, porque: - falta comunicarse, más en el momento oportuno ( se deja para después); - falta de comprensión; - disparidad de objetivos y perspectivas en la vida; - déficit de afectividad (ella emotiva- el racional); - falta de confianza; - en proceso de adaptación al otro; - no facilitan las cosas para solucionar los problemas; - diferencias culturales; - falta de madurez emocional y cronológica; - falta de organización en los tiempos de la pareja; - falta de respeto en las crisis; - cuesta
aceptar que a veces el otro tiene la razón; c) NO, porque - falta totalmente e diálogo; - llevan una relación estática; - se altera
mucho, al corregirse. 2.- ¿Cuáles
son las dificultades más importantes que no permiten una buena relación en
pareja? - se habla poco; - no se sabe resolver las diferencias; - no han aprendido a caminar juntos; - se dejan las cosas para después – no en el momento oportuno; - la falta de tiempo y el trabajo; - falta de tolerancia y aceptación del otro; - falta de comprensión y confianza; - el contagio con la mentalidad actual acerca de la inestabilidad de la unión matrimonial y cierta tendencia a romper el compromiso; - choque de caracteres; - falta de voluntad para el diálogo; - egoísmo; - conductas aprendidas en familias de origen acerca de la comunicación; - temor a
abrirse, a cambiar, a ser transparente. 3.- Ante las
dificultades mencionadas, ¿qué hacer para que la relación en pareja satisfaga y
realice a ambos como personas? - la práctica constante del diálogo; - la aceptación y comprensión; - evitar alterarse – estar bien consigo mismo; - ponerse en el lugar del otro; - respeto a los espacios individuales, y compartirlos; - darse tiempo para compartir en pareja; - incentivar los intereses comunes; - espiritualidad dentro de la relación; - identificar los problemas y afrontarlos a tiempo; - crear hábitos propios de familia que la identifiquen; - demostrar afectividad y sinceridad; - saber romper la rutina y monotonía; - ser
conscientes de la prioridad que tiene la pareja, aún cuando vayan apareciendo los
hijos. Estos necesitan la buna relación de sus padres 4.- ¿Podríamos
precisar unas cuantas claves importantes? a)El Diálogo flexible: expresarse y compartir (acoger) y resolver los conflictos, tratando de llegar a acuerdos. b)Una Correcta Autoestima y estar Bien Consigo Mismo, para lo que es necesario conocerse, quererse como persona y sanarse a sí mismo. c)Integrar diferencias, desde el respeto por la singularidad del otro, compartiendo responsabilidades d)Dar y recibir
AMOR: “Doy a mi pareja a quien amo lo mejor de mí voluntariamente”. 2º
ENCUENTRO: 14.07.00 TEMA: “CLAVES
PARA UNA BUENA COMUNICACIÓN (2º PARTE)” A partir de la
primera charla elegimos los puntos más importantes para una buena relación
matrimonial: 1.- Algunos
valores que deben existir en la relación matrimonial: a)Confianza: Es creer en que la otra persona va a actuar bajo cualquier circunstancia
con buena fe y respetando los valores del matrimonio. b)Respeto mutuo: Significa reconocer al otro como “persona”, a la cual la acepto con sus
cualidades y defectos. Es aceptar que cada uno es diferente; pero que en DIGNIDAD,
hombre y mujer son idénticos. c)Tolerancia: Es aceptar las consecuencias de las diferencias y deficiencias del otro, ya
que no somos perfectos y cometemos errores. Es
aprender a convivir con las diferencias de cada uno y aceptarlas. d)Compromiso: Es poner todo lo que está de mi parte para que la relación crezca y asumir la responsabilidad de lo que el matrimonio implica. 2.- CONDICIONES
para una buena relación. Entre otras se señalaron : a)Adaptación:
Significa que la individualidad de los miembros de la pareja permanece, lo que se
debe cambiar son los hábitos. b)Diálogo:
Dentro de la pareja es importante la forma en que se envían y ce reciben los
mensajes, debemos ser claros cuando queremos comunicar algo, y si somos receptores
pedir aclaraciones para evitar la mala interpretación. c)Madurez : Es
saber lo que cada uno quiere ser, es buscar el crecimiento; es estar informado
profundamente de lo que es el matrimonio como institución; es sostener el
equilibrio propio y contribuir al equilibrio del otro, tanto emocional como
racional. Sintetizando y
precisando mejor las CLAVES: a)Autoestima:
Es quererse a sí mismo como persona y con el rol de su propio sexo, para lo que
es necesario conocerse, quererse como persona y sanarse a sí mismo. b)Diálogo flexible: Es la expresión libre y la escucha respetuosa de cada uno. Es compartir y
resolver juntos los conflictos, tratando de llegar a un acuerdo. c)Integración
de diferencias: Somos iguales como personas, pero a la vez diferentes en nuestra
esencia de “ser hombre y ser mujer”. d)Evangelio : Es lo que norma nuestras vidas de los creyentes. Nos da las claves para llevar adelante nuestra relación en pareja, como por ejemplo: “Amar como Cristo ama a su iglesia” (Iglesia como comunidad); - Fidelidad mutua; - Indisolubilidad: no dar lugar a que se disuelva el matrimonio; - Unidad: estar unidos y permanecer unidos; - Practicar el perdón: (como el ejemplo del hijo pródigo). - Oración compartida, manteniendo activa la esperanza. - Evitar la rutina y monotonía dentro de la relación. 3º
ENCUENTRO: 04.08.00 TEMA: “EL AMOR Y
EL PERDON EN LA RELACIÓN DE PAREJA”
En nuestro
tercer encuentro hablamos sobre el Amor y el Perdón, dos elementos esenciales
dentro de la relación en pareja, y, en general, con los demás. Estas son
conclusiones a las que llegamos: 1.
EL AMOR: Es el valor más
grande y el que abarca a todos los demás valores, sobre todo si aplicamos en
nuestras vidas la frase: “amar como Cristo nos ha amado”. El amor de
Cristo hacia el hombre es sin condiciones, y el amor en pareja tiene que
seguir la misma línea, no se pueden poner condiciones para amar. Cristo es símbolo
del matrimonio cristiano, porque él está casado con su iglesia, en el sentido de
comunidad de personas. (Ef. 5,25-33) Algunas
opiniones de los participantes: - Amor es dar lo mejor de sí mismo al otro, debe ser incondicional y no debe haber dudas. - Al amar como Cristo nos ama, estamos recuperando el proyecto original de Dios desde la creación. La plenitud de ese amor es decidir de hacernos a su semejanza, que es lo que da validez y sentido a lo que Él quiso desde el principio. Este amor tiene su beneplácito y su gracia. - Amor es darse en cada aspecto y momento de la vida, es un sentimiento que se debe practicar todos los días. - El amor de pareja se basa en aprender a dar y recibir amor (acoger lo que el otro te da). Parte del dar es saber recibir. Debe ser un acto voluntario. - El que entiende el amor como valor, le da dinamismo, lo cultiva y lo practica. El amor en pareja se asemeja al cuidado de una planta: para que crezca, se fortalezca y de sus frutos, se la debe regar y cuidar todos los días de la vida; así se debe cuidar el amor en una relación de pareja. - El amor es libertad y libera a la otra persona, es respetar y aceptar las características del otro. - El amor es la interrelación, la concatenación y compenetración de sentimientos, necesita mucha espontaneidad. - El amor es química y espiritualidad, es estar con una persona y hacerle todo el bien que se pueda. 2.
EL PERDON: El amor y el perdón van de la mano, son complementarios. A partir del amor que tenemos hacia nuestra pareja, aprendemos a perdonar las equivocaciones del otro. Estos son dos
elementos incondicionales dentro de la relación en pareja,
ya que el amor es consciente de la felicidad humana. El que ama se puede
equivocar porque es humano; pero al equivocarnos debemos tener la humildad de
aceptar que todos nos equivocamos. El que perdona, lo hace porque espera el cambio
y la enmienda sobre el daño que se le ha causado. A veces se piensa que al esperar un cambio y enmienda de la otra persona, se la está condicionando, y cuando hablamos de amor nos referimos a “no poner condiciones para amar”. Sin embargo, esperar un cambio significa erradicar de la relación la acción u omisión que haya dañado a la misma, y este es un compromiso por el bien de la pareja. El que se equivoca debe asumir la responsabilidad y el compromiso de sacar adelante su relación a partir del amor que tiene por su pareja, sin necesidad de sentirse condicionado por esto. Es importante no confundir “compromiso” por “condicionamiento”, porque el que ama asume sus actos libremente ante su pareja. 4º
ENCUENTRO:11.08.00 TEMA: “DIFERENCIAS EN FUNCION DEL SEXO - COMO COMPLEMENTARSE” . CONCLUSIONES Este
tema presentado en el último encuentro es de mucha importancia, pues las
diferencias en función del sexo provocan las dificultades conyugales más
frecuentes. El
Padre Pedro Romero nos entregó una hoja con las diferencias que resaltan más
entre el hombre y la mujer: a)
Ritmo: la mujer necesita más tiempo que el hombre en todo. b)
Necesidad de expresión: poca el hombre, mucha la mujer. c)
Percepción de la realidad: el hombre más en todo, la mujer en los
detalles. d)
Sensibilidad: la mujer más que el hombre. e)
Relación con la “vida”: la mujer se preocupa por todo lo que suena a
vida y seguridad, el hombre es más pasivo y le gusta vivir el momento. Teniendo en
cuenta las diferencias reales, se
realizó un ejercicio en pareja para determinar como deben tratarse los esposos
entre sí para superar dificultades, y estas fueron las respuestas: EL HOMBRE A LA
MUJER. LA MUJER AL HOMBRE a) Ritmo: - compartir y ser más paciente. - compensar los momentos. - ser más comprensivo. - ser más practica y organizada. - compartir las responsabilidades - no acentuar la diferencia, buscar del hogar. un equilibrio. b) Expresión: - hacer el esfuerzo de expresarse - tener paciencia y enseñarle que se un poco más con su pareja exprese dándole ejemplos.
- ser más cálido en el diálogo
.
- aceptar que se expresan menos. Se dialogó más
sobre esta diferencia, ya que la falta de expresión o comunicación en pareja es
una dificultad muy frecuente dentro de la relación. Es esencial que la pareja
aprenda a comunicarse en forma verbal y no verbal, ambas formas de expresión
deben ir en sintonía, inclusive la comunicación no verbal puede resultar más
rica. Con respecto a las diferencias restantes es básico entender que a partir de estas, la pareja que se comunica bien y aprende a escucharse, puede aceptar que el punto de vista del otro le complementa. 5º
ENCUENTRO: 06.10.2000 TEMA: DIFERENTES
NIVELES DE COMUNICACIÓN EN LA PAREJA
Antes que nada,
debemos tener claro que en la relación de pareja no se puede exigir que ambos
piensen igual. Deben comprenderse, complementarse, ser flexibles mutuamente y
conscientes de que las diferencias siempre van a existir, son hasta buenas. Lo
importante es que los esposos aprendan a aceptarse el uno al otro como son. Se preguntó a
todos los participantes en este encuentro qué es lo que predomina en la pareja,
si alguna formula en especial, o vivir el día a día con espontaneidad. La mayoría
expresó que la rutina es lo que suele predominar en la relación, otros la
espontaneidad y una minoría combinaba ambas. Como estamos
buscando una comunicación fecunda dentro de la relación de pareja, el formulismo
es estéril, ya que cotidianamente se tocan en general los mismos temas, y se
olvida de que la pareja necesita su espacio y sus momentos íntimos. La segunda
pregunta que se formuló fue la siguiente: ¿Cuáles son los temas que se hablan más
a menudo en la pareja? Se dijo que el más frecuente es sobre la familia y los
hijos, seguido del trabajo y las experiencias tenidas en el día, los problemas
pendientes, y por último el estado de la relación de pareja. El Padre Pedro
nos explicó a través de las preguntas formuladas, que en general existen tres
niveles de comunicación. PRIMER NIVEL:
Es un nivel superficial de comunicación; se utilizan fórmulas convencionales con
las cuales no nos comunicamos profundamente (el trabajo, los problemas, el día a
día, etc). SEGUNDO NIVEL:
Es cuando se habla sobre otros: los hijos, la familia, etc. En cierta manera es
superficial, pero al ser la comunicación sobre personas, ya compromete un poco más
y puede llegar a ser más fecunda. TERCER NIVEL:
En este nivel ya se intercambian ideas y puntos de vista, es mejor que los
anteriores, pero cada uno se queda con su idea y no busca complementarse. Tampoco
se toma en cuenta tanto a la pareja, sino al individuo. Como conclusión, el objetivo buscado es que a través de las diferencias, la pareja se pueda complementar y tomar buenas decisiones juntos, tomando de cada uno la mejor idea o punto de vista aportado en la comunicación. 6º
ENCUENTRO: 13.10.00 TEMA: “DIFERENTES
NIVELES DE COMUNICACIÓN EN LA PAREJA
CONTINUACIÓN Continuando con
el tema tratado en el anterior encuentro, estas son las conclusiones a que se
llegaron. En la primera
parte el Padre Pedro Romero recordó los tres primeros niveles de
la comunicación, que son relativamente superficiales y que aportan poco a
la verdadera comunicación en pareja; ya que no se profundiza en la forma de
pensar y de ser del otro. En estos tres niveles que tenemos a continuación, ya se
puede llegar a una comunicación fructífera. CUARTO NIVEL:
Compartir Experiencias. Nos sentimos mejor en nuestra relación, implica más
intimidad, más sentimientos y confianza. Nos abrimos un poco más por la
confianza que sentimos el uno hacia el otro. QUINTO NIVEL:
Comunicarse Sentimientos. Es decirse mutuamente lo que se siente, en forma verbal
y no verbal (esta segunda es la más importante). Son los actos acompañados de
sentimientos tanto de amor, cariño. Nos implicamos más. SEXTO NIVEL:
Comunicarse toda la intimidad en transparencia. Es un nivel muy profundo; están
presente el amor y la aceptación de uno mismo y del otro. Este nivel implica
compartirlo todo sin ninguna medida, no tener secreto, expresar en verdad. La
verdad es un criterio de intimidad. Es revelar al otro lo que se siente. Cuando
hay queja es señal de descontento dentro de la relación y se debe buscar una
solución de a dos. Este nivel no significa conocerse solamente, sino reconocerse
en el otro, reflejarse en lo que es la pareja. 7º
ENCUENTRO: 24.11.00 TEMA
“LA EDUCACIÓN DE LOS
HIJOS
La
frase empleada por el Padre Pedro Romero como marco para empezar esta charla fue:
“Familia sana, persona sana, educación acertada”. A partir de ahí se
pidieron opiniones de los participantes y se formularon preguntas tales como: - ¿Cuál cree que sería el orden de estas tres afirmaciones?; - ¿Considera
a alguna de estas como prerrequisito para que se den las demás en su vida
familiar? Entre
los participantes se dieron diferentes opiniones. Algunos consideraban que una de
ellas era requisito para las demás; otros que era una secuencia circular, es
decir, que se interrelacionan y complementan. Sin
embargo, para que haya una familia sana, la relación de pareja debe ser
igualmente saludable, es decir que ambos estén “descontaminados” psíquicamente
en un mínimo. Desde ahí se puede aprender una buena comunicación. Se debe
ir más allá de uno mismo (ser maduro), no dar cabida a la alienación, tener un
mínimo de equilibrio emocional para formar una familia. Si la persona busca
sanearse aún más, la relación va a crecer. Cuando la pareja ya es sana en su
relación, el producto será bueno (hijos con educación acertada, sanos y
equilibrados). Así, lo más esencial de la educación se está cumpliendo. Brindar
a los hijos un buen colegio, buenas amistades, el mismo nivel social, no es darle
la mejor educación. La primera medida educativa es que los hijos vean que sus
padres se tratan bien como pareja, se respetan y quieren, además de demostrarles
que tienen una buena relación, es importante que noten la responsabilidad con la
que asumen las obligaciones que tienen; ésa es la mejor educación que pueden
recibir. Y que saben resolver los conflictos de pareja Entre las tres
frases mencionadas al principio “Familia sana, persona sana, educación
acertada”, no existe secuencia sino interrelación. Los padres que quieren
educar bien a sus hijos, primero deben mirar su relación, ver si existen
inconsistencias y buscar corregirlas
para dar un buen ejemplo a los hijos. Pero es importante no confundir
persona sana con persona perfecta, ya que no significan lo mismo. ¿Qué es lo
que demuestra que una persona es sana? 1. Ser responsables y mostrarse tales; 2. Reconocer sus errores; 3. Ser coherente entre lo que uno piensa, dice y hace; 4. Tener visión trascendental de la vida; 5. Tratar de reconocer lo bueno y lo malo, y escoger lo correcto, lo mejor; 6. El correcto funcionamiento físico, mental y psicológico; 7. La persona que tiene paz consigo misma; 8. La persona flexible; 9. Es la que conscientemente se siente en proceso de maduración permanente de sí misma; 10. Es la que busca encajar las situaciones; 11. Es la persona consciente y libre, que se quiere y tiene autoestima; 12. Es saber dar y recibir; 13.
Es la que puede distinguir el bien del mal (moralidad) Los hijos deben ver cómo nos relacionamos como esposos y no como seres individuales, deben notar el contraste y la complementación de ambos. Si la pareja es funcional, lo esencial de la educación se está cumpliendo, porque los padres ponen en funcionamiento los valores elementales de la pareja, aunque se deben tener en cuenta que otros factores también ayudan a reforzarla. Se enseña con el ejemplo y se debe entender que son ambos (padre y madre) son los que educan. 9º
ENCUENTRO: 09.02.01 TEMA:
“EL DIALOGO”
Después de un
receso, hemos vuelto a iniciar los encuentros de parejas para escuchar temas de
mucha importancia que surgen de la vida conyugal cotidiana con la orientación del
Padre Pedro Romero. En este primer encuentro del año 2001, nuestro primer tema
elegido es EL DIALOGO. El diálogo es
una comunicación intencional, exige el convencimiento y la voluntad de dialogar y
consiste en un intercambio de ideas entre dos o más personas de forma tanto
verbal como no verbal. ¿Cuáles son
las reglas de juego que debemos seguir para llevar a cabo un diálogo con
resultados positivos? 1ª Respeto hacia la persona (s) con la que estamos entablando un diálogo. 2ª Expresarse correctamente, de forma que el receptor pueda captar el mensaje transmitido. 3ª No usar la agresión para expresarse. 4ª No
calificar negativamente a la persona con quien estamos dialogando. Existen 3
formas de expresarse: la pasiva, la agresiva y la asertiva, que a continuación
explicamos: Forma Pasiva: no se atreve a expresar lo que piensa, en la relación viene a ser la persona dominada, que por evitarse conflictos acata las determinaciones de su pareja aunque esté en desacuerdo. Modo Agresivo: grita, se impone y no escucha al otro aunque no tenga la razón. Modo Asertivo:
habla sin temor, con naturalidad, diciendo lo que se piensa, sabe escuchar y puede
ser coincidente o no con lo que el otro dice, pero está abierto a buscar una
solución o un acuerdo para salir adelante. Los dos primeros modos de comunicarse estropean la relación, además de empeorar los problemas ya existentes. La forma correcta de comunicarse es la asertiva. El diálogo en
pareja no tiene temas que no se puedan hablar, la relación debe ser transparente,
hay que aprender a dialogar, además de saber decir si/no asertivamente.
A continuación se formularon 3 preguntas a los participantes de esta
charla, y se obtuvieron las siguientes respuestas: ¿Cómo
dialogamos? - Con dificultad; - Mal entendimiento; - No se cede; - Polémicos – monólogos; - Emocionalmente - Ausencia de diálogo; - Dispersión; - Evasivos al diálogo; - Poco fructífero. ¿Cuáles son las dificultades que se presentan para que no se dé un buen diálogo? - No se da el momento oportuno; - Diferencias del sexo (ella emocional/el racional); - Resonancia emocional; - Temor a la reacción; - Temas espinosos que no se quieren tocar; - Celos; - Poca disposición; - Frustración de no llegar a una solución; - Agresivos; - Tratan de ser muy lógicos. Conclusión: A partir de los puntos aportados por las parejas participantes, la conclusión a la que se llegó es que como parejas debemos perseverar en mejorar nuestro diálogo , aplicando el modo asertivo y permitiéndonos un espacio para el mismo, porque la base de una buena relación de pareja es precisamente la buena comunicación y el diálogo diario. 10º
ENCUENTRO: 16.02.01 TEMA:
“EL DIALOGO” (Continuación)
A partir del
anterior encuentro, se propuso que de las parejas participantes se realicen diálogos
voluntarios sobre un tema que genere diferencias o conflictos (en cada pareja en
particular), y utilizando el diálogo
asertivo se busque llegar a un acuerdo. Dos parejas
voluntariamente realizaron este ejercicio por separado. Cada una dialogó sobre
algún tema que desde mucho tiempo causaba problemas en su relación, y el
resultado fue positivo ya que ambas pudieron “negociar” y llegar a un acuerdo
que beneficie su entorno familiar. Las
conclusiones a las que llegamos con esta práctica es que el diálogo debe
producir cambios para bien, y esto es posible cuando estamos abiertos a buscar
soluciones en común frente a un conflicto. Se debe aplicar
creatividad para darle más salidas posibles a ciertos problemas que se repiten
con frecuencia en la relación; pues el diálogo asertivo además de abrir la
posibilidad para solucionar conflictos, hace que la pareja crezca y permanezca
unida ante cualquier dificultad que se presente en el
camino. Uno de los
requisitos básicos para que se pueda dar el diálogo asertivo es que cada uno esté
bien consigo mismo, se valore y se quiera como persona. Además es importante ser
más objetivo frente a los problemas, porque al ponerle cargas emocionales que
distraen el problema principal, es más difícil llegar a encontrar una solución
a este, haciéndolo a menudo más grande. En la pareja
generalmente lo más difícil es ceder y tendemos a encerrarnos en nuestra posición,
no permitiendo que la relación avance; por esto se necesita un mínimo de madurez
psicológica para aceptar, reconociendo que no siempre tenemos la razón. Por último, debemos analizarnos y conocernos como personas, ver si realmente hablamos y escuchamos correctamente a nuestras parejas, y no simplemente reaccionar; tenemos que ser auténticos y sinceros con nosotros y los demás. 11º
ENCUENTRO: 01.03.01 TEMA:
“EL DIALOGO” (Final)
Esta es
la tercera y última parte que veremos sobre el tema del diálogo. Por ser de gran
importancia dentro de la relación de pareja es que hemos profundizado para poder
entenderlo y aplicarlo de forma que pueda mejorar nuestra vida familiar. Es
importante entender que el diálogo debe tener carácter intencional, es decir,
que ambos tengan la intención de dialogar. Se debe buscar el momento adecuado sin
ninguna otra actividad que le reste la atención necesaria por parte de ambos. Hay
veces en que lo hacemos en momentos no precisamente oportunos, por ejemplo cuando
la conversación es más casual (a la hora del almuerzo o la cena). Cuando se
quiere tocar un tema específico, es mejor hacerlo cuando ambos estén con todo el
tiempo y predisposición que el caso merece. Un problema muy
arraigado, sobre todo en nuestra sociedad, es el machismo, que puede condicionar
la práctica del diálogo. Sin embargo, al hacer un breve análisis de la vida del
hombre a través del tiempo, vemos que el machismo siempre existió, donde
predominó la autoridad del hombre sobre la mujer. Esta tiene que obedecer y
ajustarse a su ritmo, ya sea como padre de familia o como pareja de la mujer. Pero
esta situación debe ser superada para que exista el diálogo, pues ambos, esposo
y esposa son iguales como personas y con los mismos derechos. Hay. Pues, que
al tratar de romper las barreras que separan al hombre de la mujer y poder
acercarse al verdadero diálogo. A veces, nos encontramos con que cada quien tiene
ya una idea preestablecida de cómo debería actuar ante un problema o una
diferencia surgida dentro de la vida en pareja; el hombre generalmente impone una
idea y la mujer aunque se resista, generalmente se encierra y se resigna a esta
imposición y no habla para evitar mayores conflictos. Tenemos
entonces que tratar como parejas de sobrepasar estas barreras
y aprender a escuchar y ser escuchados para llegar a la verdad y no a “mi
verdad”. El diálogo debe dar soluciones, enriquecer a ambos, no tiene por qué
darse un ganador y un perdedor, lo más saludable es ceder por ambos lados para
que la relación gane. Para nuestros
próximos encuentro se propusieron varios temas a resolver mediante el diálogo: 1. La mutua relación satisfactoria; 2. Como se tratan a las familias de origen; 3. El trabajo; 4. La educación de los hijos. 12º
ENCUENTRO 09.03.01 TEMA:
“LA MUTUA RELACION
SATISFACTORIA”
Este
encuentro de parejas jóvenes se llevó a cabo mediante las siguientes preguntas,
a las añadimos las respuestas de los participantes: 1. ¿Qué
entendemos por mutua relación satisfactoria? - Es una situación en la que ambos miembros de la pareja se sienten cómodos, felices y se aceptan como son. - Situación en la que se halla lo que se buscaba en un compañero/a. - Es la que permite desarrollar lo mejor de sí mismo, sin sentirse bloqueado. Es la realización personal dentro de la pareja y que ambos lo sientan. - Se alcanza cuando cada uno abandona su egoísmo y trabaja en forma recíproca por el bien del otro. - Es cuando existe armonía de valores y cada miembro de la pareja permite al otro ser él mismo. - Es la aceptación mutua, respetando la forma de ser de cada uno, su propia individualidad. - Es la posibilidad de encontrar la comprensión y el amor buscados. - Se
experimenta cuando ambos piensan y viven en plural, creando el ámbito propicio
para ser cada día mejor, buscando la perfección, como dice Jesús en el
Evangelio. - En
definitiva, la relación de pareja es satisfactoria cuando él y ella, el esposo y
la esposa, tratan de darse lo mejor de sí mismo, con
la predisposición de hacerlo día a día. 2. ¿Qué
dificultades encuentran para poder llegar a una relación satisfactoria? - Tener un patrón preestablecido de lo que cada uno quiere dentro de la relación y ser intransigente(no ceder). - El egoísmo y el individualismo; no pensar en el otro. - La dependencia de la familia de origen. - La lucha de poderes, quién se impone sobre el otro. - La historia personal de cada uno, no discernida y reencauzada. - La no realización, ya sea como personas y como pareja. - No estar bien consigo mismo, por conflictos personales no resueltos. - No tener diálogo y adoptar posturas cerradas. - Los malos hábitos y la influencia cultural del medio donde se vive. - Los prejuicios y los preconceptos culturales y sociales (el machismo). - No haber encontrado el equilibrio dentro de la pareja. - En
resumen, lo que hace que funcionen bien las relaciones humanas no es la razón
abstracta, sino los sentimientos, como expresión de sí mismo, en lo que es
posible intercambiar y modificar conductas, no obstante los errores que a veces se
puedan cometer. Porque los sentimientos tienen la función de detectar y guiar las
actitudes. 13º
ENCUENTRO: 15.03.01 TEMA: “Cómo
tratar las interferencias familiares” Es
innegable que muchos de nuestros hábitos vienen directamente aprendidos en
nuestra familia de origen (padres, abuelos, tíos), y del medio social y cultural
en el que hemos crecido. Cuando
llegamos a formar una familia propia nos vemos en la situación de que nuestra
pareja tiene posturas e ideas diferentes a la nuestra, lo que a veces genera
conflicto, sobre todo cuando son posturas cerradas que no permiten el diálogo
para llegar a un acuerdo que brinde equilibrio con respecto al estilo de vida de
la nueva familia, a las decisiones que se deben tomar o a las posturas que debemos
adoptar ante una situación en especial. Una
situación que se da mucho en nuestro medio es la interferencia de los padres de
ambos cónyuges en la toma de decisiones de cualquier índole, ya sea económica,
o sobre la educación de los hijos y hasta sobre la relación de pareja. Es
estrictamente necesario que al formar nuestra familia no permitamos estas
interferencias, ya que si nuestro objetivo es formar una familia con identidad
propia, debemos tomar nuestras decisiones en pareja. En el
caso de la educación de los hijos, cuando uno de los cónyuges
fue criado con libertad y el
otro con mucho control, se manifiesta un contraste entre ambos. Esta sería una
influencia directa de la familia de origen. Otro ejemplo es el machismo que impone
el hombre y que la mujer acepta, que puede venir de una influencia directa de la
familia de origen, aunque también puede ser un hábito adquirido del medio social
y cultural en el que se vive. La
primer medida a tomar para poder avanzar como pareja es la flexibilidad en el diálogo
y asumir que la toma de decisiones se hace en pareja, ya que muchas veces podemos
rescatar lo mejor de ambas posturas para el bien de nuestra propia familia. Se
debe buscar el equilibrio en el que se respete la forma de pensar de ambos,
siempre y cuando esto brinde crecimiento y mejoría en la relación. Debemos ser
nosotros mismos quienes busquemos nuestra verdadera identidad familiar, rescatando
las buenas enseñanzas que nos dejaron los padres, pero también desechando lo que
pueda afectar tanto a nuestra relación de pareja como a nosotros mismos. Como
padres, debemos permitir que nuestros hijos formen su propia identidad, sin dejar
de lado nuestra función educadora; darles libertad, pero inculcarles
responsabilidad ante la misma. Cuando se ejerce mucho control y se imponen medidas
muy estrictas los hijos tienden a anularse y a no crecer o a revelarse y
desorientarse; como también optar por el otro extremo que es la excesiva libertad
y el poco control con parecido resultado. Ambas posturas les puede provocar
problemas al formar su propia familia. En cambio, cuando el hijo llega a la
madurez con serenidad, afronta con más facilidad las situaciones conflictivas que
se puedan dar en su nueva familia. Debemos
tener presente como parejas que, al casarnos y formar una familia, nuestra función
no se agota en la crianza de los hijos. Esta es una de las funciones y fines del
matrimonio, pero tan importante como esta función es cuidar nuestra relación de
pareja, porque cuidándola estamos creando las mejores condiciones para una buena
formación de nuestros. Lo que mejor educa es una sana relación conyugal. 14º.-
ENCUENTRO 29.03.01
TEMA:
“Trabajo y atención
educativa a los hijos” El
trabajo, si bien es una necesidad económica, hoy en día las exigencias son
grandes, sobre todo en el horario, convirtiéndose en un tema que crea conflictos
con respecto al tiempo que compartimos con nuestra familia, especialmente con los
hijos. A
continuación se plantearon dos preguntas: 1.-¿En
qué medida el trabajo interfiere en la relación de la pareja? Los participantes respondieron de la siguiente manera: -Es difícil encontrar un equilibrio entre el trabajo y la familia, y esta situación provoca un sentimiento de culpa por no tener el tiempo necesario para dedicarle a la familia ni los ánimos por el cansancio con el que se llega después de trabajar. -El problema es que el trabajo es necesario para mantener a la familia y a veces uno le da más prioridad a las actividades laborales que a la familia o la pareja., lo que se complica si la pareja tiene distintos horarios de trabajo, lo que disminuye las oportunidades para compartir . -Estamos condicionados por la sociedad que exige y el materialismo. -A veces se llevan las tensiones a casa y no se dejan los problemas de trabajo de un lado, y afecta aún más cuando la pareja trabaja en el mismo lugar, ya que los temas laborales suelen influir en la relación de pareja. -A veces se está más a gusto en el trabajo que en la casa por poco gratificante. -Al priorizar la responsabilidad en el trabajo, se quita prioridad a las responsabilidades de la casa. -Al sentir más presión en la fuente laboral, la persona busca afirmarse más en el mismo que en la familia, ya que esta es más flexible. -La familia puede ser más flexible para aceptar las exigencias del trabajo, a diferencia del trabajo que no se puede faltar. -El trabajo interfiere con los hijos en el tiempo y atención que hay que darles. -Otro
problema es la excesiva dedicación a las logias, política, religión, deporte,
hobbies, televisión, computación, etc., más que a la vida de la familia. 2.¿-
¿Qué debemos hacer para que el trabajo no afecte a la familia y a la relación
de pareja? -Se debe saber cortar en su momento la jornada de trabajo. -Dialogar para poner cada cosa en el lugar que corresponde, sobre todo dar la importancia que el hogar y la familia merecen. -Evitar prolongar el tiempo de la oficina en la casa. -Aparte de dedicar tiempo con la familia, que este sea de buena calidad, es decir, saber compartir y pasarlo a gusto. -Organizarse en el trabajo de manera que la familia no quede relegada. -Evitar llevar las tensiones a casa, y sobre todo no descargarse con la familia cuando se tuvo un mal día. -Tener nuestra escala de valores bien clara, entender que lo material nunca es más importante que nuestros valores morales. -Tener buena identidad de uno mismo, conocernos. -Si
damos calidad al tiempo que se comparte con la familia, se neutraliza la
interferencia del trabajo. Como
conclusión podemos decir que una persona que no se organiza para compartir el
tiempo necesario con su familia, no solo es un mal padre/madre y esposo/a sino un
mal trabajador; por eso es importante que sepamos llegar a un equilibrio con
respecto a nuestro tiempo compartido con el trabajo y la familia, y si alguna vez
no logramos este equilibrio, debemos buscar momentos para compensar. 15º.-
ENCUENTRO: 6-04-01 TEMA:
LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS El niño desde que nace, comienza un proceso de separación, de diferenciación de la madre y el padre. Debe llegar con autonomía a la juventud. Ese proceso no lo hace solo, sino acompañado por los padres. El desarrollo del niño pasa de modo alternativo por fases subjetivas y objetivas. Ambas responden a dos necesidades básicas: a)La necesidad de conectarse de la realidad y adueñarse de ella(Fase objetiva). Un ejemplo de ello lo podemos observar a lo largo de los tres primeros años de vida aproximadamente, cómo el niño va descubriendo su cuerpo, y las realidades diferentes del mismo, la típica inquietud de estos años, que los no entendidos califican a veces de hiperactividad. b)La necesidad
de tomar conciencia de su propio yo, como sujeto de todas sus operaciones(Fase
subjetiva) Tenemos, por ejemplo, el negativismo, subjetivismo, las crisis de
oposición. Los padres
deben conocer que esto sucede y tenerlo en cuenta en su relación educativa. Por
eso, no es bueno calificar de caprichos ciertas reacciones de los hijos, que es
una reacción adulta.
Para acercarse a la realidad infantil, los asistentes fueron contestando a
las siguientes cuestiones: 1ª. ¿Que les
preocupa de sus hijos en esta etapa? -Saber si estamos haciendo bien las cosas. -La conducta, el carácter, saber dar un ejemplo adecuado. -Que sepan asumir con responsabilidad sus tareas. -Buscar y encontrar un equilibrio entre ambos padres en la forma de educar. -Encontrar coherencia en el mensaje. -Actitudes particulares de ellos, como por ejemplo intolerancia a perder, frustraciones, que no se alimente , etc. -Saber ponerle límites. -Que influya en la relación de pareja de los padres o la dificulte. -La influencia permisiva del medio social en el que se vive. -La mayor exigencia que nos implica en los padres a medida que crecen. -Saber cómo ayudarles en su crecimiento, de acuerdo a cada personalidad. Saber cómo corregirlos. -Lograr que nos
obedezcan. 2.- ¿Cuáles deberían ser las
actitudes educativas de los padres?
La actitud más importante y básica de los padres es la armonía conyugal, hecha de amor y sacrificio, de perdón, diálogo, etc. Otra actitud básica
es la de reconocer que el niño es un ser en crecimiento, no un adulto en
miniatura. Aquí entra en juego la información e información e que tienen los
padres. Como “nadie nos ha enseñado a ser padres”, debemos aprender nosotros
mismos, y construir nuestro propio estilo. Es nuestra responsabilidad. Además se añadieron las siguientes aportaciones: -amar a nuestros hijos, -respetarlos en su individualidad, -darles buenos ejemplos, -prestarles atención y dedicarles tiempo, -confiar en ellos y tener paciencia, -tener coherencia entre lo que se dice, hace y piensa: “unidad de criterios”, -saber utilizar
la seguridad y la firmeza. Los niños no
entienden abstracciones: “Sé responsable, sé generoso...” . No son palabras
de su vocabulario. Sólo entienden los hechos concretos y sus resultados. Los
valores que van incorporando son los que tiene la relación de pareja. Todo esto
lo experimentan como seguridad, y es lo que más satisfacción de los produce. En
todo caso, el niño necesita ser escuchado, para que sienta que se le presta
atención. “La
educación comienza en el seno materno y no termina nunca”. No se puede
postergar o diferir para cuando el niño tenga uso de razón, o pueda comprender
mejor sus actos. “Lo que se quiere tener, es lo último que se consigue”. No se obtiene al principio. |
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